Promovida por Urbaser, la actuación contempla la ampliación de la planta mediante la incorporación de una nueva zona de recepción y pretratamiento, nuevos tratamientos físico-químicos, un reactor biológico de alta y baja carga, un sistema de tratamiento mediante MBR, una nueva línea de fangos y diferentes construcciones auxiliares. Todo ello se ejecutará sobre una planta actualmente en funcionamiento, lo que exige una planificación especialmente precisa y una coordinación constante entre los diferentes equipos.
Desde el punto de vista tecnológico, la nueva EDARI incorporará algunas de las soluciones más avanzadas del mercado para el tratamiento de vertidos industriales y lixiviados de distintas características, consolidándose como un proyecto de referencia por su complejidad técnica y por su capacidad para gestionar diferentes tipos de efluentes mediante tecnologías de última generación.