El contrato, con una duración de cinco años, contempla la gestión integral de las instalaciones, garantizando el correcto funcionamiento de los sistemas de tratamiento y la calidad del servicio, con un volumen anual de tratamiento superior a los 630.000 m³ de agua.
La actuación incorpora una gran diversidad de tipologías de tratamiento —como fangos activos, MBR, biodiscos o lagunaje—, lo que requiere una gestión técnica especializada y adaptada a cada instalación.
El proyecto se enmarca en el ámbito de la gestión de infraestructuras de agua, con un enfoque orientado a la eficiencia operativa, el control de los procesos y el cumplimiento de los requerimientos ambientales.
Con este proyecto, reforzamos nuestra actividad en el sector del agua y consolidamos la presencia del grupo en la gestión de servicios vinculados al ciclo integral del agua, con implantación territorial y visión a largo plazo.